Presentación de Dispara Mag con Edu Bravo, Ramón Espinar y Jorge Verstrynge

El jueves, 19 de febrero, a las 20h. apoyamos el despegue de la revista Dispara, un nuevo proyecto periodístico online parido por jóvenes entre 20 y 30 años y que viene con unos padrinos de lujo: nuestro querido Edu Bravo, miembro de la alta conducción Mongola, Ramón Espinar, politólogo y miembro fundador de JSF (Juventud Sin Futuro) que ya estuvo con nosotros junto a Juan Carlos Monedero, y Jorge Verstrynge, politólogo, geopolítico franco-español y profesor titular de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid. En nombre de la revista conducirá el acto Lilith Mazel.


Dispara es una revista online. De opinión política fundamentalmente, pero también cultural y social. Son muchas las publicaciones, impresas y online, que en los últimos años han surgido en España, y Dispara es una más. Una revista compuesta por personas cabreadas, indignadas, hartas y aburridas del desolador panorama actual de un país/continente/concepto de occidente en proceso de expropiación y/o derribo, como tantas otras publicaciones. 

¿En qué nos distinguimos? En nada. Dispara es el enésimo intento de ofrecer una tribuna a tantas y tantas voces que no encuentran la manera de expresarse, con toda la libertad que la ley mordaza permita... Y, a poder ser... más. Dispara está integrada en su inmensa mayoría por personas de entre 20 y 30 años que tienen la verdadera necesidad de estudiar, analizar, digerir y vomitar todo lo que está pasando a su alrededor en estos tiempos de salvajismo político y económico, cada uno desde su propio punto de vista. 

Estudiantes de ciencias políticas, periodismo, derecho, economía, filosofía, politólogos, periodistas, poetas, escritores, profesores, fotógrafos, diseñadores... que están preocupados por lo que les espera, indignados por lo que les imponen y cabreados por ser continuamente ignorados y nunca tenidos en cuenta. Una catarsis con vocación de evolución y contribución al cambio. 

Dispara es un proyecto no­ comercial, colaborativo, auto­financiado y, como casi todos los medios no afines al poder, pobre como las ratas. Todos los miembros escriben, hacen fotos, diseñan, editan vídeos, etc. con la única voluntad de hacerse escuchar. ¿Que quizá en un muy poco probable futuro esto cambie y todos podamos malvivir de la expresión de nuestras opiniones o al menos costearnos algún vicio? Quién sabe... De momento sólo somos un grupo de gente con ganas de expresar su descontento, su rabia y su indignación. Y en ello estamos, con urgencia y sin pausa.