La gran cruzada de Gustav Regler

El miércoles, 19 de junio, a las 20 horas presentamos La gran cruzada (Tabla Rasa), de Gustav Regler y prólogo de Ernest Hemingway. Intervendrán Ana Pérez, expresidenta de la Asociación de Amigos de las Brigadas Internacionales y profesora emérita de la UCM, y Georg Pichler, editor del libro y profesor de Literatura Alemana en la Universidad de Alcalá.


A pesar de su título de reminiscencias franquistas, La gran cruzada es una novela coral que retrata el destino de los miembros de la XI Brigada Internacional entre noviembre de 1936 y mayo de 1937. Partiendo de su experiencia personal, Regler relata en ella de forma concisa e impactante las batallas más importantes en las que participaba la Brigada, entre ellas la lucha en la Ciudad Universitaria de Madrid y las batallas de Guadalajara, del Jarama y de Huesca, donde el autor fue herido gravemente junto al General Lukacz cuando un obús dio de lleno contra el coche en el que viajaban. El gran mérito de La gran cruzada es que, gracias a sus dos protagonistas principales y los muchos personajes que se retratan en la novela, consigue no solo una descripción plástica de los acontecimientos sino que contiene también una reflexión pluricéntrica sobre los hechos históricos, sobre el impacto que la guerra causa en los individuos y, especialmente, sobre cuestiones ideológicas. Tanto por su amplitud de miras como por su técnica narrativa, La gran cruzada puede considerarse la novela más lograda en lengua alemana sobre la Guerra civil española.


Gustav Regler nació en 1898 el seno de una familia burguesa del Sarre. Tras luchar en la Primera Guerra Mundial, estudió Filosofía y Ciencias Políticas en Heidelberg y Múnich y militó en asociaciones estudiantiles de izquierdas. En 1926 comenzó a trabajar como redactor del periódico del Partido Democrático Alemán y publicó su primera novela El éxodo de los pastores. En 1928 se trasladó a Berlín donde ingresó en el Partido Comunista Alemán, compaginando la escritura con la lucha política anti-nazi. En 1933, tras el incendio del Reichstag y la llegada al poder de Hitler, tuvo que huir a París, en aquel entonces el centro del exilio alemán. Tanto en Francia como en su país natal, Sarre, desarrolló una labor muy intensa en la lucha contra el nazismo. En otoño del 1936, Regler llegó a España por encargo de la Asociación de Escritores Antifascistas para la Defensa de la Cultura. Poco después se afilió a las Brigadas Internacionales, convirtiéndose pronto en el comisario político de la XI Brigada. Como tal participó en diversas batallas hasta que en mayo de 1937 cayó gravemente herido en Huesca. Tras su recuperación, Regler volvió a Francia donde empezó a trabajar en La gran cruzada. El año siguiente viajó a Estados Unidos para dar conferencias y recaudar fondos a favor de la causa republicana. Al comenzar la Segunda Guerra Mundial, Regler fue internado en el campo de concentración de Le Vernet. En 1941 recuperó la libertad y dejó atrás Europa rumbo a Estados Unidos y México, país en el que estableció su residencia definitiva. En 1942 rompió con el Partido Comunista convirtiéndose a partir de entonces en uno de los renegados más notorios. Empezó a interesarse por la cultura mexicana sobre la que escribió varios libros, tanto de investigación como de ficción histórica. En 1963 murió durante un viaje a la India.